resina fósil en tonos cálidos anaranjados. Ideal para joyería, colección y aportar energía positiva.
El ámbar albaricoque es una variedad de ámbar caracterizada por sus tonos cálidos que recuerdan al color del albaricoque, con matices que van desde el amarillo dorado hasta el naranja profundo. Formado a partir de resina fósil de árboles prehistóricos, este mineral orgánico es una auténtica cápsula del tiempo de millones de años.
Muy apreciado en joyería y coleccionismo, el ámbar albaricoque destaca por su ligereza, brillo natural y tonalidad vibrante. En el mundo energético, se le atribuyen propiedades relacionadas con la vitalidad, protección y limpieza espiritual, siendo un excelente aliado para atraer energía positiva.